El diputado Víctor Suárez, representante de la provincia Santiago en la Cámara de Diputados ha propuesto que los restos de los héroes nacionales Francisco Alberto Caamaño Deñó y Rafael Fernández Domínguez sean llevados al Panteón Nacional.
La atinada propuesta es respaldada por decenas de organizaciones agrupadas en la Junta de Asociaciones Campesinas Rafael Fernández Domínguez (JACARAFE) y sin dudas, por todo el pueblo dominicano.
No existe forma humana de compensar lo que Francisco Alberto Caamaño Deñó y Rafael Fernández Domínguez dieron a la libertad, la democracia y sobretodo, a la dignidad del pueblo dominicano. Su ejemplo es y será una leyenda que crece en la misma medida en que muchos se empequeñecen y reducen en las ambiciones personales cuando asaltan los puestos públicos.
Francisco Alberto Caamaño Deñó y Rafael Fernández Domínguez se abrazaron a la legión de patriotas dominicanos que desde la inmortalidad encabezan Juan Pablo Duarte, Gregorio Luperón y otros cientos de patriotas.
Lo menos que podemos hacer por ellos es llevar sus restos al único lugar que tiene el nivel de su estatura heroica. Aunque sabemos que en ese lugar no son todos los que están ni están todo lo que son.
El respaldó a las resoluciones entregadas en la Cámara de Diputados para que los restos de los próceres nacionales Rafael Tomas Fernández Domínguez y Francisco Alberto Caamaño Deñó sean llevados en el Panteón Nacional merece todo nuestro apoyo y consideración.
La patria se construye con el ejemplo de los que lo han dado todo por ella, para que ese ideal prevalezca en la mente de las presentes y futuras generaciones. Ojalá ningún dominicano tenga la necesidad de llegar a los sacrificios de Francisco Alberto Caamaño Deñó y Rafael Fernández Domínguez, pero en cuanto exista necesidad, esperamos que sobren los que estén decididos a continuar su ejemplo.
La informacion digital.