lunes, 3 de octubre de 2011

Dale con la corrupción.





Conforme la encuesta Gallup-Hoy del mes de agosto el 61 % de la población entiende que ahora hay más corrupción que en cualquier administración pasada, hallazgo relevante pese a los anunciados planes para combatir el enriquecimiento ilícito por quienes regentean las finanzas estatales.
Ese alto porcentaje de dominicanos que cree hay corrupción no dista mucho de los resultados de la anterior encuesta Gallup-Hoy, con muestra tomada del 26 al 30 de abril, que era de un 63 %, una disminución de un 2% que desde el punto de vista estadístico no es significativo.

Recientemente el secretario general del Partido de la Liberación Dominicana, Reinaldo Pared Pérez, comentó en una entrevista en el Diálogo Libre, que le dolía que la población tenga esa percepción sobre la corrupción en la actual administración ya que considera que solo dos o tres peledeístas se pueden tildar de corruptos

La población tiene razones para creer que en la administración pública se cometen actos contra el buen uso de los recursos del Estado. Muchos jerarcas del partido oficial creen lo mismo y lo disfrazan en la frase de que el “PLD se ha olvidado del boschismo”.

Esa percepción se debe al poco esfuerzos de las autoridades para combatir la corrupción pues en numerosas ocasiones se envían mensajes que la población entiende muestran poco interés en combatirla, como el nombramiento Francisco Cruz Pascual, como viceministro de Educación, luego de ser acusado por la dirección de la Asociación Dominicana de Profesores de desfalcar el Seguro Médico de los Maestros.

En esa misma línea se registra la defensa que hace el comité político del partido oficial a uno de sus dirigentes que se negaba a pagar la factura energética e intentó impedir la transmisión de un programa de televisión de investigación periodística amedrentando a sus patrocinadores comerciales.

En la lucha contra la corrupción hay mucha espuma y poco chocolate, pues a pesar de las denuncias que se producen nunca se lleva a nadie a la justicia. No se adoptan medidas que generen confianza en la población de que se combate el robo de los recursos del Estado.

El combate a la corrupción es de voluntad política, porque el país cuenta con un conjunto de leyes que aplicadas enviarían a las rejas a los que cada año sustraen miles de millones de pesos del erario que con un uso correcto mejorarán las condiciones del pueblo.